10 Soluciones para Enseñar Organización a Tu Hijo
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Cuando llega la hora de ir al colegio: la mochila no está preparada, faltan los deberes y ya es la hora de salir.
¿Te resulta familiar esta situación?
Si todo esto te resulta demasiado familiar, es que tu hijo o hija está desorganizado. Por supuesto, ya lo sabías. Lo que también sabes es que es un gran problema.
- Para ti, tu hijo reclama mucha atención y energía
- Para tu hijo: estos malos hábitos serán un obstáculo para su éxito tanto académico como social
No obstante, existen soluciones para ayudar a tu hijo a progresar y deshacerse de estos malos hábitos.
Este artículo está aquí para ayudarte.
Sin más espera, ¡entremos en el meollo del asunto!

Los niños desorganizados tienden a tener problemas con lo que se llama el funcionamiento ejecutivo:
El funcionamiento ejecutivo describe la capacidad de una persona para gestionarse a sí misma y los recursos que le rodean con el fin de realizar una tarea concreta. Se refiere a áreas como la planificación, la organización y la focalización. Los niños que suelen perder cosas, tienen dificultades para mantener su espacio de trabajo ordenado y a veces olvidan tareas.
Por lo tanto, es probable que se enfrenten a un problema de funcionamiento ejecutivo. Esto puede hacer que la jornada escolar de un niño sea extremadamente difícil y tenga un impacto negativo en su rendimiento académico.
Los niños que no parecen poder organizarse es probable que se sientan estresados por el colegio, y es posible que esta ansiedad repercuta en ti como padre o madre. Por eso, el equipo de Abacus Universe ha recopilado estos consejos útiles para ayudar a tu hijo a organizarse y encaminarse hacia el éxito escolar.
Prevé suficiente tiempo para la planificación

- Ayuda a tu hijo a romper el hábito de hacer las cosas a última hora trabajando juntos y preparando las tareas con antelación. Cada noche, con tu hijo, asegúrate de que su mochila esté bien equipada y lista para la mañana siguiente. Asegúrate de que tiene sus libros, su instrumento musical, sus botas para la práctica deportiva, y/o los suministros y equipos que necesitará para el día siguiente, dejándolos en un lugar designado antes de acostarse.
Crea un plan de organización
- Habla con tu hijo sobre los trucos que le resultan útiles para mantenerse concentrado y organizado. Involúcralo en la creación de un plan de organización. Cada niño es diferente y ningún plan funcionará perfectamente para todos. Sé consciente de las cosas que tu hijo necesita y pide específicamente. El plan siempre se puede modificar más adelante si es necesario.
Sé coherente

- Establece la hora de los deberes a la misma hora cada día. Guarda siempre los papeles, libros, etc. importantes en el mismo lugar. Convierte la organización en una rutina que tu hijo adopte como hábito.
Insiste en establecer prioridades
- Enséñale a tu hijo a establecer prioridades instalando una pizarra o tablón para sus tareas y deberes más importantes. Que sea el lugar donde guarde las cosas que requieren una atención especial. Esto no solo le ayudará a priorizar sus tareas más importantes, sino que también facilitará el seguimiento de las tareas importantes.
Atención con la trampa de la mochila

- La trampa en la que caen muchos alumnos desorganizados es la tendencia a usar su mochila como un contenedor de almacenamiento para cosas innecesarias. Establece un momento semanal para vaciar la mochila de tu hijo y haz que la vuelva a llenar sabiendo que solo sirve para transportar material escolar. ¡Los envoltorios de caramelos, los papeles arrugados y los folletos viejos no tienen cabida en ella!
Código de color
- Asigna a cada una de las asignaturas escolares de tu hijo su propio color para las carpetas, los archivadores y las fundas de material. Esto es especialmente útil si tu hijo tiene clases diferentes en días distintos.
Introduce una agenda

- Incluso los adultos -incluso los adultos organizados- usan agendas para llevar un registro de todas las cosas que tienen que hacer. Las agendas son buenas herramientas para ayudarnos a todos a recordar las numerosas tareas por hacer. Pide a tu hijo que tache las tareas o los apuntes de su agenda a medida que las vaya completando.
Ve poco a poco
- Una gran tarea que lleva mucho tiempo puede ser desalentadora y parecer abrumadora, especialmente para un niño que necesita motivación. Ayuda a tu hijo a progresar de manera más eficiente dividiendo los grandes proyectos, deberes o tareas en una serie de tareas más pequeñas. Añade estas pequeñas tareas a su agenda para que pueda sentir una sensación de logro al tacharlas.
Prevé las tareas no escolares

- Establece un calendario con todas las actividades/tareas no escolares que tu hijo tiene para la semana, como la práctica deportiva, los ensayos de juegos, las tareas domésticas y las salidas. Pídele que te ayude a completar el calendario para que pueda ver cuándo tendrá lugar cada actividad. (¡Intenta no sobrepasar el tiempo asignado!)
Prevé los errores

- Incluso los más organizados cometemos errores, perdemos objetos importantes y olvidamos cosas. Ayuda a tu hijo a limitar los daños haciendo copias de sus deberes, guardando una segunda reserva de libros de texto en casa, o cualquier otra cosa que tu hijo pueda necesitar. ¡Asegúrate de que estas cosas no se conviertan en una excusa para no estar preparado!
Recuerda que, aunque a veces sea más rápido y fácil hacer las cosas por tu hijo, esto no ayuda a largo plazo. De hecho, solo empeorará las cosas porque le enseñará que tú lo harás y que él no necesita hacerlo. Por eso es importante tomarse el tiempo adicional ahora para enseñar a tu hijo a organizarse. No solo te facilitará la vida a largo plazo, sino que también le ayudará a ser más feliz y a tener más éxito en la vida. ¡Todos salen ganando!
Recuerda también dar siempre el ejemplo a tu hijo; para saber más te aconsejamos leer nuestro artículo sobre la organización familiar.