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Características
- Tamaño (montado en torre) 22 cm (altura) 22.5 cm (longitud de los módulos)
- Fabricación en madera.
El ábaco escolar popular es la forma más fácil de aprender a usar para los niños más pequeños.
Este tipo de ábaco ofrece una introducción sencilla y palpable al mundo de la aritmética.
Con su construcción en madera de calidad, es sólido en el tiempo y respetuoso con nuestro planeta.
Colores vibrantes y agradables provenientes de pintura y barniz no tóxicos.
Diseño rústico y resistente a los descuidos propios de los niños.
Para su hijo, el ábaco será un factor auténtico de éxito.
¿Por qué usar un ábaco?
Las matemáticas son una idea abstracta; numerosos estudios serios han establecido que los niños menores de 10 años tienen dificultades para manejar conceptos abstractos como las matemáticas.
Estas dificultades pueden provocar desde una aversión a la aritmética en los casos menos graves, hasta pérdida de confianza y problemas educativos, incluso en niños inteligentes.
Realizar operaciones con un ábaco obligará a su hijo a visualizar los números y crear modelos mentales que lo apoyarán durante toda su educación y más allá en su vida.
El ábaco: un instrumento antiguo aún relevante hoy en día.
Los niños que utilizan el ábaco durante su aprendizaje suelen obtener puntuaciones generalmente más altas en pruebas de coeficiente intelectual que sus pares, superando también a estudiantes que usan métodos pedagógicos más innovadores.
El ábaco favorece a sus usuarios más allá de las matemáticas.
El uso del ábaco ayuda la memoria de los niños de dos maneras. Primero, el alumno ya no necesita memorizar soluciones individuales a los ejercicios de aritmética. Una vez que el niño comprende cómo funciona el ábaco, sabrá cómo encontrar la solución a cualquier tipo de problema matemático. No tendrá que memorizar soluciones o procedimientos, ya que siempre serán los mismos. La otra forma en que el ábaco apoya la memoria es que los niños pueden percibir de manera concreta cómo obtuvieron el resultado. Al comprender el funcionamiento de los problemas y los números, pueden entender el desarrollo de los distintos ejercicios. Una vez el alumno puede resolver un ejercicio, ya no necesita conservar las soluciones en su memoria a corto plazo.
Los estudiantes suelen memorizar los problemas sin interiorizar metodologías para resolverlos, enfrentándose así a un aprendizaje mecánico sin verdadera comprensión, lo cual no siempre es fácil de detectar.
Este mal hábito se corrige fácilmente usando un ábaco, ya que el ábaco permite una comprensión intuitiva y efectiva de las matemáticas.
Desde la escuela primaria hasta el último año de secundaria, el ábaco aporta un valor seguro para el niño que lo utiliza.