Un souci? Un renseignement? Nous sommes disponibles tous les jours de 9h à 20h
Características
- Tamaño: 20 x 10 x 1,5 cm
- Estructura de madera, cuentas de plástico ABS.
- 4 cuentas amarillas, 4 blancas y una roja por fila.
El ábaco escolar popular es el tipo de ábaco más fácil de asimilar para los más pequeños.
Este ábaco ofrece una introducción sencilla y segura al mundo de las matemáticas.
Con su estructura de madera sólida, es a la vez duradero y respetuoso con el medio ambiente.
Colores brillantes y agradables con un tinte y barniz no tóxico.
Fabricación robusta que resiste el uso rudo de los niños.
Para su hijo, el ábaco será un vehículo perfecto para el éxito.
¿Por qué usar un ábaco?
La aritmética es un concepto abstracto; estudios serios han demostrado que los niños menores de 9 años encuentran dificultades para comprender conceptos abstractos como la aritmética.
Estas dificultades pueden generar desde el abandono de las matemáticas en las tareas más sencillas hasta pérdidas de confianza e incluso fracasos escolares, incluso en los niños más despiertos.
Realizar razonamientos con un ábaco obligará a su hijo a observar los cálculos y organizar modelos mentales que le ayudarán durante toda su vida escolar e incluso más allá.
El ábaco: un instrumento milenario aún vigente hoy en día.
Los niños que usan el ábaco durante su educación suelen obtener resultados significativamente mejores en pruebas de Cociente Intelectual, incluso superando a aquellos que estudian con métodos modernos o experimentales.
El ábaco apoya a sus hijos más allá de las matemáticas.
El uso del ábaco mejora la capacidad de memorización de los estudiantes de varias formas. Primero, el alumno ya no tendrá que memorizar las respuestas a los ejercicios de aritmética. Luego, una vez que el niño entiende cómo funciona el ábaco, sabrá cómo resolver todo tipo de problemas de cálculo sin necesidad de memorizar soluciones o pasos, ya que siempre será lo mismo. La segunda forma en que el ábaco reduce el estrés sobre la memoria es que los niños pueden percibir de forma concreta cómo calcularon el resultado. Al comprender cómo funcionan los cálculos y los números, pueden entender cómo abordar otros problemas. Una vez que el niño sabe cómo resolver un ejercicio, ya no necesita retener los pasos en su memoria inmediata.
Los niños tienden a memorizar problemas en lugar de aplicar metodologías para resolverlos, enfrentándose así a un aprendizaje mecánico sin reflexión, que no siempre es fácil de detectar.
Este mal hábito se corrige fácilmente con el uso del ábaco, que fomenta una asimilación intuitiva de los cálculos.
Desde primer grado hasta el último año de secundaria, el ábaco ofrece una ventaja notable para el estudiante que lo utiliza.